Autor: Maikol Sánchez
Fecha: 26 mar 2026
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| “Imagen con fines ilustrativos / Fuente: Archivo Digital”. |
Mientras nosotros estamos aquí pendientes de nuestras parcelas, al otro lado del Atlántico, en Europa, se está cocinando una crisis que podría dejar nuestras tierras sin el "alimento" que necesitan. Varias de las plantas más grandes de producción de fertilizantes nitrogenados en Alemania y Noruega han anunciado recortes drásticos por los altos costos del gas natural.
La dependencia de los insumos importados
San Juan de la Maguana es el granero del sur, pero un granero que depende de lo que mandan los barcos. Gran parte de la urea, el fósforo y el potasio que le echamos a nuestras tierras viene de fuera. Si las fábricas en Europa cierran o producen menos, el precio aquí se dispara por las nubes. En este marzo de 2026, ya estamos viendo sacos de fertilizante que han subido un 40% en comparación con el año pasado.
¿Por qué es vital el fertilizante para nosotros?
Usted dirá: "Antes se sembraba sin tanta química". Pero la realidad de hoy es que, para que una tarea de habichuelas sea rentable, necesita nutrición. Sin fertilizante, el rendimiento por tarea cae a la mitad. Si el agricultor cosecha menos, tiene menos dinero para gastar en el pueblo. El dinero deja de circular en San Juan, y eso nos afecta a todos: al que vende ropa, al que tiene el colmado y al que repara celulares.
El golpe al bolsillo del pequeño productor
El gran productor quizás pueda aguantar el golpe, pero ¿qué pasa con el pequeño? Ese que tiene 10 o 20 tareas y que ya tiene un préstamo en el Banco Agrícola. Si el costo del abono sube, su margen de ganancia desaparece. Estamos viendo una crisis silenciosa en el campo sanjuanero que podría llevar a muchos a abandonar la tierra. Como docente y comunicador, esto me preocupa profundamente, porque si perdemos al agricultor, perdemos la esencia de nuestra provincia.
Hacia una agricultura más inteligente
Esta crisis debería ser un llamado de atención. No podemos seguir dependiendo al 100% de lo que pase en Alemania o Rusia. Es el momento de que en San Juan empecemos a hablar de abonos orgánicos, de compostaje a gran escala y de técnicas que nos permitan ser más autosuficientes. El gobierno debe intervenir no solo con subsidios, sino con capacitación técnica para que el agricultor sepa usar cada gramo de fertilizante con precisión de relojero.
El mensaje de Show Maikol
Mi gente, el campo es la columna vertebral de San Juan. Si el fertilizante escasea, la comida será más cara. Es hora de que el sector agrícola se una y exija soluciones a largo plazo. No podemos vivir de parches. ¡Apoyemos a lo nuestro y cuidemos cada pulgada de tierra fértil que tenemos!
